jueves, 23 de febrero de 2012

La imaginación tira a la épica.

A los ojos de los niños, las baldosas de colores son islas flotantes y las baldosas blancas son trampas.
La imaginación de los niños pide aventuras épicas, la fantasía.
Lo que indica, por otra parte, que clase de cuentos deberían darse a los niños, no leleces amariconantes. Lava, espadas, hechizos, castillos. Si es lo que pide el cuerpo, joder. Y no solo de niños.