Biathlón. Un deporte cuyos practicantes serían los mejores cazadores de montaña en caso de guerra. Cambia en .22 por un 7,62 y las cordilleras de un país se convierten en cotos de caza. En castillos.
Atentos, por otra parte, al cerrojo de recorrido cortísimo, casi un interruptor, que llevan esos rifles. Ese sistema adaptado a calibres mayores daría muchísima más capacidad a los francotiradores.
Ejemplos de tiro:
Primer aprovechamiento táctico: la Guardia Nacional americana lo hace:
Hermosísimo fusil Izhmash -que hace también armas incluso de guerra, poca broma- para biathlón:
Y para acabar, los cazadores de montaña de verdad, del Ejército Español. Cuando al esquí de fondo le añades marcha, escalada, tirolinas, desembarco desde helicópteros, técnicas de supervivencia...y en el tiro subes del .22 a un 5, 56 y llegas hasta el 50 BMG.
Ah, por cierto: Magdalena Neuner.





